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SOFOS: LA ENOLOGÍA LÓGICA

El concepto "crianza en barricas nuevas"

El concepto "crianza en barricas nuevas"

En los últimos años, ha ido surgiendo un nuevo concepto enológico "la crianza en barricas nuevas", Se que la idea de envejecer vinos en España no es nueva (la introdujo Manuel Quintano en el siglo XVIII), pero sí éste nuevo concepto.

La crianza del vino es necesaria si queremos obtener un vino perdurable en el tiempo, el vino necesita una microxigenación de las sustancias colorantes, necesita de las combinaciones entre taninos de la madera y los antocianos del vino, en definitiva, necesita estructurarse. En el panorama enológico, existen multitud de tecnicas de vinificación, y en todas ellas, existe una etapa para la estabilización y estructuración del vino, así tenemos el método bordeles (el más afianzado en España) que emplea barricas de 225 l (bordelesas) y juega con los trasiegos. También se conoce el método Borgoñon, posiblemente el más desconocido aquí, pero no por ello, menos interesantes, en él se emplean barricas de 228 l (borgoñona) aunque también trabajan con barricas de mayor volumen, y la peculiaridad reside en el trabajo con las lías. No hace falta mirar métodos de vinificación extrangeros. Aquí en España, tenemos el sistéma de soleras de Jerez y Montilla-Moriles. Pero el que está causando furor en España y en muchos paises del nuevo mundo, es el método "Parker", éste método consiste en marcar el vino con la madera, cuanto más mejor, por decirlo de alguna forma, consiste en infusionar la madera en el vino (a veces ésto que digo es literal), es importante emplear roble nuevo, con tostado medio, y en cada trasiego, pasar el vino a otras barricas nuevas, así hasta un periodo máximo de dos años, tras ello, un año en botella y ya está listo para la distribución, eso sí, el precio no ha de ser inferior a los 60 € (el precio también forma parte del método "Parker"). En nariz, destacan los aromas de roble "fino" (dicen unos), seguidos de notas tostadas (dicen otros) con un fondo especiado (rematan algunos), y...¿la fruta?¿dónde está la fruta?¿Dónde están los aromas primarios y secundarios?, sencillamente no existen, éstos vinos son infusiones de roble, solo tienen roble y más roble. Para finalizar la cata, queda la fase gustativa, por resumirla diré que es semejante a morder una rama de un almendro, agradable ¿verdad?.

Por último diré, que el vino ha sido, es y debe ser el producto de la fermentación de un zumo de uvas, y por ello, los aromas de ésta han de ser los dominantes, el roble cuanto menos presente esté mejor, pues ello demostrará el gran trabajo que ha realizado el enologo, ya que es facil hacer infusiones de roble, pero no es facil elaborar un vino que mantenga la fruta.

 

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